Emperador José II de Habsburgo

Emperador José II de Habsburgo
Al volante de la Máquina del Tiempo

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Yo soy el Emperador José II de Habsburgo, gato quien gobierna desde el éter a su madre humana, la historiadora nicaragüense Cecilia.Hoy que se cumplen 6 años de mi ingreso triunfal al paraìso gatuno,donde fui coronado como emperador, mi madre hizo este blog en honor a mi memoria. Aquí voy recopilando el trabajo de mi madre en tres categorías: temas de la historia, personajes célebres y su obra cuentística y filosófica. Cualquier pregunta que deseen aclarar, tenéis el email cecilmundo@gmail.com para hacerlo. Ahora, a servirse la mesa.Bon appetit! Emperador José II de Habsburgo

Emperador navegando en su máquina del tiempo

Emperador navegando en su máquina del tiempo
en brazos de mi partera

domingo, 20 de abril de 2008

Sin estorbo del pasado


DE BANDIDO A EMPERADOR: LIU BANG DE LA DINASTIA HAN
Cecilia Ruiz de Ríos
Grata sorpresa me llevé cuando uno de mis alumnos orientales-por cierto el más alérgico a los libros y pre-vacunado contra el estudio por los mimos-me preguntó en tono zumbón si sabía quién era Liu Bang, el emperador chino quien es conocido también como Gaozu. Lo divertido de la historia de Liu Bang es que pasó de bandido y asaltante a emperador en uno de los ascensos más meteóricos de todos los tiempos.
Nacido a mediados de marzo en 247 en el seno de una familia campesina de Pei, era el mayor de una enorme marimba de chavalos. No hubo dinero para mandarle a la escuela consistentemente y a veces había poco que comer en casa, pero las ganas de superarse del chinito eran enormes, y cuando aprendió a leer, robaba los libros que no pudiera comprar. Vivía frustrado por no poder tener mayor acceso a la educación, y rabiaba contra las clases dominantes. Ya en su juventud, a pesar de los consejos familiares, se metió a la mala vida y acabó siendo asaltante y líder de un grupo de bandidos que eran diestros a acabar con el bolsillo ajeno. También anduvo de líder de insurrecciones y revueltas campesinas, siendo un fabuloso agitador.
En 202 Liu Bang no se aguantó a sí mismo y tras varios golpes sorpresivos, logró dar fin a la odiada dinastía Quin al tomarse el poder en compañía de Xiangyu, su compañero de luchas. En el año 206 de la era precristiana, Liu Bang primero le hizo Bang! a Xianyang, la cabecera de la dinastía Quin, acabando con el asiento del poder de ellos. Hizo derogar las leyes más drásticas que atentaban incluso contra la vida de la gente común, rebajó los impuestos e hizo regulaciones que protegieran los intereses de los pobres. Esto le hizo inmensamente popular con los humildes, quienes lo veían como una especie de salvador.
Sin embargo, no todo sería paz y sonrisas para Liu Bang. Xiangyu, su compañero de luchas, estaba celoso de su capacidad y popularidad y la envidia le corroía. Xiangyu quería ser el emperador único y no le gustaba compartir el poder con Liu Bang. Xiangyu quiso ganar terreno proclamándose rey de Chu. Esto desconcertó a Liu Bang, quien se dio cuenta de la posición inferior en que quedaba ante esta medida. Liu Bang se hizo proclamar rey de Han y se mudó a Hanzhong. Ahí, Liu Bang no tuvo mucho tiempo para sus mujeres y se dedicó a entrenar un fuerte ejército y desarrollar la agricultura. Esto reforzó su acumulación de fuentes económicas y poder militar. Ya sintiéndose fuerte, Liu Bang se mudó a la Planicie Central Shaanxi y se fue a la guerra contra su ex correligionario Xiangyu.
Este conflicto fue conocido como la Guerra Chu-Han. La jaladera de mechas entre Liu Bang y su ex correligionario Viangyu duró 4 años y el vencedor fue el astuto Liu Bang. Habiendo derrotado a su ex yunta, estableció en 202 la dinastía Han, estableciendo como su capital Chang’an,.Se hizo llamar emperador Gaozu.
Sin una gota de sangre real en las venas, hundió sus manos en el cepo del poder y lo aprovechó por completo. Sin embargo, si el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente y Liu Bang no dudó en reemplazar vasallos del anterior régimen para darle esas jugosas tierras a sus parientes más cercanos. Para no perder el apoyo popular, quitó del poder a varios aristócratas que habían hecho desastres con sus campesinos. Redujo aún más los impuestos, desarrolló la agricultura pero restringió el comercio. Los esfuerzos de este workahólico dieron como fruto la base sólida para la dinastía Han que fundó, la cual estuvo en el poder más de 400 años. Además, partió el imperio en 13 provincias y siendo uno de los dos comunes que fundaron dinastías reales en China, se dio el lujo de vejar a los linajudos.
Solía reírse de las élites que se las daban de supercultos (un mal muy viejo, según vemos) y en una ocasión que un tipo de sangre azul lo quiso humillar en una tertulia, hizo que todos los nobles se quitaran los sombreros. Acto seguido, ni corto ni perezoso Liu Bang se buscó el órgano viril entre sus ricos ropajes y procedió a mearse en los sombreros de los aristócratas mientras se disolvía en ruidosas carcajadas. En otra ocasión, al saber que los cazadores de un rico señor habían capturado unos bellos ejemplares de panda gigante, hizo llevar a los depredadores junto con las pandas enjauladas hacia su palacio. Una vez ahí, los pandas pudieron presenciar tremenda sopapeada que le propinó Liu Bang a los desalmados cazadores. Liu Bang personalmente les pateó las nalgas a los cazadores y los echó presos. Los hermosos pandas fueron devueltos al bosque de donde nunca debieron haber salido. Liu Bang era apasionado amante de los animales, tenía un montón de mascotas y pasaba los ratos más agradables con ellas, sosteniendo que "los animales son mejores que nosotros porque no tienen pasiones políticas ni hablan mal de nadie."
Liu Bang en diversos períodos de su vida fue vegetariano. "Los animales se aman y se admiran, no son para comerlos", decía. Se calcula que tuvo unas 400 concubinas, pero su esposa principal era Lu, una mujer dotada de un gran sentido del humor. Cuando en una ocasión, Liu Bang estaba conversando con su esposa principal, una atrevida concubina llegó a interrumpir la charla presentándose de forma obscena. Liu Bang la miró atónito por solo unos momentos, luego hizo echarla de su presencia por unos esclavos. Posteriormente ordenó que la ataviaran en varias capas de ropas de lana para que "recordara que una dama siempre anda cubierta" y no desnuda como la atrevida muchacha se presentó. Tras su muerte en 195 antes de Cristo, fue su esposa principal quien llevó las riendas del poder.

Liu Bang era en extremo desconfiado y la vida fue quien le enseñó a ser así, ya que su mejor amigo Xiangyu le había traicionado tras llegar al poder. Liu Bang no creía en nadie, ya fueran sacerdotes o médicos. Para no alienar al pueblo nunca confesó en público ser ateo, pero en la práctica consideraba que la religión era una agradable manera de perder el tiempo.
La falta de fe en los galenos le jugó una mala pasada a Liu Bang. Odiaba a los doctores pues decía que estos sólo aceleraban la entrada al reino de los muertos. En una ocasión en que se hirió accidentalmente, la infección no tardó en entrarle. La falta de atención médica-Liu Bang hizo echar a golpes al médico que su esposa principal le llevó- ocasionó que una pavorosa septicemia se apoderara de su organismo, y murió infestado y con grandes dolores en 195 de la era precristiana.
Vigoroso, impulsivo, sarcástico y despótico, Liu Bang fue el gran forjador del poder de la dinastía Han. Orgulloso y violento, fue un madrugador quien a menudo solo dormía unas pocas horas para poder cumplir con sus deberes de gobernante. Protector de los animales y la familia, Liu Bang pasa a la historia como uno de los estadistas más sagaces y uno de los protagonistas de una saga novelesca al haber pasado de bandido a emperador con poder absoluto.