Emperador José II de Habsburgo

Emperador José II de Habsburgo
Al volante de la Máquina del Tiempo

Adelante internautas

Yo soy el Emperador José II de Habsburgo, gato quien gobierna desde el éter a su madre humana, la historiadora nicaragüense Cecilia.Hoy que se cumplen 6 años de mi ingreso triunfal al paraìso gatuno,donde fui coronado como emperador, mi madre hizo este blog en honor a mi memoria. Aquí voy recopilando el trabajo de mi madre en tres categorías: temas de la historia, personajes célebres y su obra cuentística y filosófica. Cualquier pregunta que deseen aclarar, tenéis el email cecilmundo@gmail.com para hacerlo. Ahora, a servirse la mesa.Bon appetit! Emperador José II de Habsburgo

Emperador navegando en su máquina del tiempo

Emperador navegando en su máquina del tiempo
en brazos de mi partera

domingo, 20 de abril de 2008

Eso si fue caìda del poder!


El trágico Murzúfulo, emperador bizantino
Cecilia Ruiz de Ríos
Si no consigo concentrado whiskas para mis Murzúfulas, me comerán vivo! "expresó mi esposo pensando en los 15 felinos que adornan nuestra casa y cuyo apetito es más grande que toda Constantinopla. Recordando al emperador bizantino Alexis Ducas Murzúfulo, quien tuvo una muerte aparatosa y fue gran gatófilo, mis adorados miaus son llamados colectivamente Murzúfulos aunque yo no sea emperatriz ni porte una capa de zorros debajo de la cual ellos caminen abrigados.
Alexis Ducas Murzúfulo fue uno de los emperadores bizantinos más controversiales de la historia, visto como un ogrete despreciable por unos y como un vigoroso estadista por otros. Se le atribuye haber nacido en 1175 en el seno de la prestigiosa familia de los Ducas Murzúfulos, muy allegados al poder central por la amistad de generaciones con los Angelos, Comnenos y otros apellidos linajudos de la dinastía reinante. No faltan quienes afirman que vino al mundo a mediados de agosto como producto de una devaneo entre su padre y una sirvienta del palacio, y que era sietemesino y muy parecido a un renacuajo. Alexis aprendió a leer, según reza la leyenda, a los 3 años de edad igual que nuestro bardo Darío, y desde entonces, no paró de hojear libros en tiempo en que la lectura era privilegio solo de los ricos y poderosos.
Desde chico tuvo dones de mando, siendo obedecido por hermanos mayores y chicos de más experiencia. Con el correr de los años el patito feo se hizo cisne, con ojos negros profundos, cabello rizado rojizo y un rostro de querube. Tan fino muchacho fue destinado a casarse por razones de conveniencia con Sofía, la hija de Alexis III. Aunque la chica no estaba muy fea que digamos, dicen las malas lenguas con la mía a cargo del club que tenía aliento de dragón y era tan flaca que de perfil no se miraba. Alexis comenzó a buscar placeres por otro lado, y esto no parecía irritar particularmente a su suegro, aunque las cosas se pusieron color de hormiga cuando una agraciada joven serbia salió embarazada de Alexis y se dio a la tarea de hacerle la vida imposible a Sofía.
Dado sus nexos con la casa real de Angeli, Alexis comenzó a experimentar ambiciones de poder. Alexis III su suegro se tambaleaba en el trono, y al aproximarse los integrantes de la Cuarta Cruzada-dizque cristianos que habían hecho una parada en Venecia antes de continuar hacia la Tierra Santa-Alexis vio que había posibilidad de hacer sus sueños realidad.

Apartando a su cuñado Alexis IV –dejado temporalmente como emperador para mientras se calmaban las cosas-y aprovechando que el pueblo de Constantinopla se alzaba contra las autoridades, Alexis se hizo al trono. Alexis como Alexis V mostró valentía durante la lucha desigual contra los cruzados, pero en un momento de debilidad huyó buscando a su suegro Alexis III hacia Mosynopolis.
El viejo, endemoniado porque su yerno había sido más valiente que él, lo hizo cegar. A pesar de haber sido ungido un 5 de febrero de 1204, la ceguera de Alexis V lo imposibilitaba para reinar. Los dizque cristianos de la cruzada se dieron a la tarea de saquear, violar, robar y asesinar en nombre de la cruz. Los latinos de las cruzadas entonces procedieron a capturar a Alexis y le acusaron de haber asesinado a su cuñado y haber fraguado el destronamiento de su propio suegro. Haciéndose los democráticos, los cruzados preguntaron a algunos sectores del pueblo qué deseaban que hicieran con Alexis V, y fue así que surgió la macabra idea de lanzarlo hasta su muerte violenta desde la punta del pilar de Teodosio en pleno centro de Constantinopla.
El populacho bizantino se aglomeró para ver la ejecución del ciego Alexis V, en una de las muertes más aparatosas y trágicas de la historia. El suegro de él, Isaac III, no había terminado de sabrosearse pensando en volver al poder, cuando el noble Bonifacio de Montferrat le echó el guante .Alexis III se salvó de ser ejecutado cuando Miguel I de Epiro pagó rescate por él, acabando sus días encerrado en un monasterio de Nicea donde sus noches se veían salpimentadas por pesadillas en las cuales revivía el momento en que le sacó los ojos a su yerno.
El trono vacante fue usurpado por Balduino I, uno de los nobles que venían en la cuarta cruzada y se le denominó emperador latino, mientras que en Nicea Teodoro I se hacía llamar monarca en exilio. Para muchos, Alexis al haber usurpado el trono fue merecedor de tan violento castigo final, sin embargo hay quienes le recuerdan como alguien que nunca menospreció a los pobres. Alexis V Murzúfulo era amante de los niños y los animales, y su favorito era el gato. Poco después de haber sido ungido como emperador, compró una mullida capa de pieles de zorro y conejos. Este largo atuendo se lo ponía para deambular por los pasillos del palacios, y debajo de la capa iba su cortejo de casi 40 gatos. Alexis V había nombrado a sus miaus con nombres de piedras preciosas, y les daba el apellido de Murzúfulo a cada uno de ellos, como si de hecho fueran hijos suyos.
Tras la muerte de Alexis V reza la leyenda que varios de sus gatos fueron a lamer su cuerpo destrozado tras la caída del pilar de Teodosio. Helena, la esposa del carnicero que abastecía las cocinas del palacio real, se hizo cargo de unos 30 de estos pobres animalitos, los cuales quedaron al garete tras la horrible muerte de su socio. Alexis V se ha visto envilecido en muchos textos de historia, pero para aquellos que amamos los gatos por encima de cualquier animal, este ambicioso hombre merece que le prendamos una candelita para que ore por nuestras mascotas, ya que no pudo haber sido tan mala bichucha.