Emperador José II de Habsburgo

Emperador José II de Habsburgo
Al volante de la Máquina del Tiempo

Adelante internautas

Yo soy el Emperador José II de Habsburgo, gato quien gobierna desde el éter a su madre humana, la historiadora nicaragüense Cecilia.Hoy que se cumplen 6 años de mi ingreso triunfal al paraìso gatuno,donde fui coronado como emperador, mi madre hizo este blog en honor a mi memoria. Aquí voy recopilando el trabajo de mi madre en tres categorías: temas de la historia, personajes célebres y su obra cuentística y filosófica. Cualquier pregunta que deseen aclarar, tenéis el email cecilmundo@gmail.com para hacerlo. Ahora, a servirse la mesa.Bon appetit! Emperador José II de Habsburgo

Emperador navegando en su máquina del tiempo

Emperador navegando en su máquina del tiempo
en brazos de mi partera

domingo, 4 de mayo de 2008

Diversas formas que lo saquen del mundo a uno


LAS EJECUCIONES MÁS APARATOSAS DE LA HISTORIA
Cecilia Ruiz de Ríos

;Mi colega Jimmy Guevara, opina que poseo una de las mentes más macabras para retener datos sórdidos de la historia. Totalmente de acuerdo con él, sobre todo después que un salvadoreño me solicitó que mencionara distintos métodos de ejecución y quiénes murieron con cada uno de ellos.
Hubo ejecuciones como para partir de la risa o matar del susto a cualquiera. Si bien la ejecución del adolescente y perverso emperador romano Heliogábalo se lleva las palmas porque sus soldados lo ahogaron en una letrina pestilente, en la antigüedad hubo de todo un poco. El malagradecido y pervertido Nerón ordenó a su ex teacher Séneca que se autoeliminara, pero el mismo emperador hizo ejecutar a su propia mami Agrippina hundiéndole una espada en el vientre a petición de ella misma. Alejandro Magno era muy original a la hora de ejecutar a sus enemigos(o a sus propios allegados, como en el caso de Cleitos a quien él personalmente convirtió en brocheta cruda al atravesarlo con una lanza durante una francachela). El gran macedonio hizo ejecutar a su enemigo Bessos no piquitos sino atando su cuerpo dos árboles, luego soltando las ramas de los árboles para que el cuerpo se partiera. Reza la leyenda que Menes, primer rey y unificador del remoto Egipto, hizo bañar en miel a una concubina que le puso los cachos, y luego se la sirvió a las hormigas rojas para que se dieran un banquete con ella.
La ejecución de varios mandamases ha sido en la bañera, a como le sucedió al incomodísimo y aberrado romano Cómodo-a quien un atleta ahogó por órdenes de una ex amante cristiana del emperador. La reina ostrogoda Amalasuntha también fue ejecutada en la bañera por órdenes de su consorte y rival Deodatho. Compartiendo con cabezas coronadas la gloria de ser eliminado en la bañera, el agitador y médico revolucionario francés Jean Paul Marat fue asesinado en su bañera a cuchillazos limpio por la cuaca y bella normanda Charlotte Corday en medio de los pleitos internos de las diversas facciones durante l Revolución francesa. La barriga le quedó como para salpicón.

En tiempos de los romanos, la crucifixión era el método predilecto para acabar con rebeldes, ladrones y criminales comunes. Pero dos ilustres-el rebelde esclavo griego Espartaco y nada menos que el inefable Nazareno-acabarían colgados de una cruz.Atravesar a pillos con una lanza en el vientre era otro método muy gustado, pero Julián el Apóstata no era un pillo sino un emperador, sin embargo mientras quería comerse el Imperio Sasánida acabó ejecutado por una lanza que le partió el hígado.Murad IV, sultán loco del Imperio Otomano, también gozaba ejecutando a ex favoritos con la lanza por la barriga.

Pero quizás una de las ejecuciones más deliciosas de la historia la realizó Shapur I del Imperio Sasánida cuando pescó vivo a Valeriano del Imperio Romano, le usó la nuca de taburete para amarrarse las sandalias y subirse a su corcel, luego lo peló vivo, y rellenó el pellejo de cuita de caballo para colgarlo como monigote a la salida de un templo. La ejecución de la guerrera serbia Zuleika a manos del tártaro Tamerlán contó con despellejamiento y evisceración después que el amante-comandante de Zuleika-el sultán otomano Bayaceto I El Rayo fuera capturado.
El asaetamiento fue otra forma gustada por romanos y mongoles, entre otros. San Sebastián pagó carísimo el haberse hecho cristiano, y mediante flechas el bello santo quedó como alfiletero humano. Genghis Khan, señor de la Estepas, también hizo asaetar una princesa persa después de que la muchacha fue capturada defendiendo su terruño al lado de sus huestes. Siendo tan linda, Genghis ordenó que apuntaran solo al rostro.

No siempre que le ofrezcan a una un asiento hay que aceptarlo, y el loco rey persa Cambyses invitó a una de sus concubinas a sentarse en un silla con un gruesa estaca al averiguar que la chica estaba encinta pero el no la había tocado en más de un año. Otros que amaban empalar eran los cristianísimos españolitos que llegaron a conquistar Chile, y como pago por su rebeldía el vigoroso y bello toqui araucano Caupolicán fue empalado en l plaza de Cañete. Antes de él Vlad Drácula el Empalador se había ganado su sobriquet sin vaso ni agua(y sin silla pues tenía la costumbre de empalar a los turcos invasores sembrándolos en ramas afiladas de árboles)luchando contra los otomanos por la independencia de lo que hoy es Rumanía.
Entre los muchos que perdieron la cabeza y no por amor, sino que por ejecuciones estuvieron el altivo y feo rey inglés Carlos I Estuardo, la usurpadora Jane Grey(quien duró solo 9 días en el trono pero ya se creía prima hermana de Dios), el bello toqui araucano Lautaro(su cabeza fue puesta en una pica por 15 días pues a los españoles les parecía mentira que por fin le habían echado el guante), el co-emperador inca Huáscar (su hermano el bello Atahualpa, quien lo ejecutó para evitar la competencia, luego usó la cavidad craneal para convertirla en un botijo del cual bebía su licor), y un amante de la reina Margot de Francia (por cierto la cabeza de este tipo de apellido Coconat fue conservada por un rato por la lasciva Margot, quien la besaba y se ipsaba con ella). Pedro I el Grande de Rusia también hizo ejecutar al amante de su segunda esposa Catalina I (quien conserva sus costumbres licenciosas de cuando fue meretriz) y la cabeza del tal Wilhelm Mons fue colocada en un vaso de vinagre sobre el tocador de la infiel Catalina. Después de la Revolución Francesa-gracias al macabro invento humanitario del Dr. Ignacio Guillotin para disminuir el dolor de las víctimas-la guillotina facilitó las cosas y convirtió l ejecución en un show para el populacho. Ahí subieron entre otros, un astrónomo, los reyes Luis XVI y su gastona esposa Ma. Antonieta y hasta la dunda Charlotte Corday antes mencionada, sin olvidar al “Incorruptible” Maximilien Robespierre a quien le recetaron de su propia medicina.

El pelotón de fusilamiento ha sido una de las formas de ejecución más populares desde que existen buenas armas de fuego. Entre otras figuras que han sido enviadas al paredón estuvieron el patilludo, sifilítico e intruso Maximiliano de Habsburgo(a quien Napoleón III mandó de emperador postizo de México), el aventurero gringo William Walker (a quien ejecutaron en Puerto Cortés, Honduras, tras haber sido “presidente” en Nicaragua) y la espía cortesana Mata Hari a quien acusaron de traición en Francia durante la I Guerra Mundial.

Uno de los métodos más bárbaros de ejecución consiste en atar a alguien por sus extremidades a 4 distintos corceles par que estos l salir corriendo en dirección opuesta descuarticen al desdichado. William Wallace, el caudillo independentista del medievo escocés, fue ejecutado finalmente así después de ser torturado, eviscerado y castrado previamente. Al rebelde inca Túpac Amaru II del siglo XVIII los blanquísimos españoles.

Lo querían ejecutar de esta manera y lo ataron a los 4 corceles, pero el hermoso indio estab tan bien manufacturado por la naturaleza (por supuesto, si era indio!) que los caballos se agotaron antes de poderlo romper en tucos. Para poner fin al show, los españolitos optaron por decapitar al gallardo Túpac.
La silla eléctrica, cuyo papi involuntario es el genial gringo Tomás Alva Edison, fue estrenada eliminando al asesino del presidente gringo William McKinley y desde su inicio de funciones al comienzo del siglo XX figuras tan pintorescas como el asesino n serie John Claime, han adornado con sus posaderas a lo que Kamala Napurdalah llamó “el trono más chispeante del mundo.”